
Cuando yo tenía como 16 años (Sííí hace muuuuchos años) mi amiga Ana me regaló, en una hoja de cuaderno y escrito con felpa negra, y adornadas con muchos dibujitos, estas líneas que aún conservo.
Sí, sí, el papel ya está medio amarillento y las lineas, una vez azules, se están tornando verdes; pero sigue transmitiendo en cada palabra un mensaje de AMOR inconmesurable, que sin duda dejó Huellas, no sólo en la arena, sino en mi corazón!
Es por esto que hoy quiero compartirlo. Y dice:
"Una noche tuve un sueño... soñé que estaba caminando por la playa con el Señor y, a través del cielo, pasaban escenas de mi vida.
Por cada escena que pasaba,percibí que quedaban dos pares de pisadas en la arena: Unas eran las mías y las otras del Señor.
Cuando la última escena pasó delante nuestromiré hacia atrás, hacia las pisadas en la arena, y noté que muchas veces en el camino de mi vidaquedaban sólo un par de pisadas en la arena.
Noté también que eso sucedía en los momentos más difíciles de mi vida.
Eso realmente me perturbóy pregunté entonces al Señor:
"Señor, cuando decidí seguirtetú me dijiste que andarías conmigo,a lo largo del camino, pero mirando atrás,durante los peores momentos de mi vida,encuentro sólo un par de pisadas. No comprendo porqué me abandonaste en las horas en que yo más te necesitaba".
Entonces, el Señor, clavando en mi su mirada infinita me contestó:
"Mi querido hijo. Yo te he amado y jamás te abandonaría en los momentos más difíciles. Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas fue justamente allí donde te cargué en mis brazos".
Hoy puedo dar testimonio de que es REAL.
A pesar de que no siempre podamos reconocerlo fácilmente, en nuestros momentos de mayor tribulación Él siempre está con nosotros.
Es la decisión de cada quien el volver su mirada hacia ÉL!
Gracias Diosito por darme tu apoyo en cada momento de mi vida!
Gracias, Ana, por este Tesoro que me regalaste. te recuerdo por esto y muchas cosas más con mucho cariño....
Bendiciones a Todos.



