
No creo ser mejor que nadie… de hecho: Sé que estoy llena de defectos, pero creo, como dice “Desiderata”, que no debo compararme con los demás pues me volveré vana y amargada… pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que yo…
De lo que sí les puedo hablar es de mi lucha constante conmigo misma en ver cómo y cuándo puedo hacer algo para mejorar un poquito… A veces fracaso… pero a veces alcanzo pequeños logros que tienen profundos impactos en mí.
Debo confesar que tengo ayuda… constantemente invoco a Dios para que me ayude.
Puedes pensar que es solo un decir, pero te invito a que lo intentes: No importa la prueba, Él te puede dar la fortaleza para sobrellevarla, Él te puede ayudar a cambiar la naturaleza de tus sentimientos, pero debes pedirlo; pues muchas veces, a menos de que no haya una intervención Divina, puedes quedarte ahogado en sentimientos de dolor, angustia, egoísmo, resentimiento, que no son buenos y marchitan el alma.
Es entonces cuando pedimos a Dios que utilice su MAGIA para sanarnos, para transformar esa manera de sentir en lo que Él desea que nosotros sintamos. Doblegando nuestro egoísmo y rindiendo nuestra voluntad a la VOLUNTAD de Dios… Dejando que las bendiciones permeen nuestra vida, cerrando los ojos y sintiendo las miles de bendiciones a nuestro alrededor. Sabiendo que la manera en que asumamos todo lo que nos pasa, define nuestra “herencia” futura de TODAS las cosas buenas.
Escribiendo esto me viene a la mente la conocida Oración de San Francisco de Asís:
“Señor, hazme un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.
Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, si no consolar,
ser comprendido, si no comprender,
ser amado, si no amar.
Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.”
Esto es un verdadero TESOSORO… Bendiciones!!!

1 comentarios:
Qué paz...ayer en la mañana oré por la salud de la mamá de mi amiga Cuché...y la verdad es que se sintió bien hacerlo...y la doña salió bien de la operación. De hecho YO me he sentido bien leyendo este tesoro...
GRACIAS Maggie!
Publicar un comentario en la entrada